NUESTRA FILOSOFIA

 

 

 
 

La doctora, María Montessori, desarrolló una nueva filosofía de la Educación, basada en su intuitiva observación de los niños. Esta filosofía seguía los fundamentos de Jean Jaques Rousseau, Juan Enrique Pestalozzi y Frederic Froebel, quienes habían hecho hincapié en el potencial innato del niño y en su capacidad para desarrollarse dentro de un medio ambiente que reuniera las condiciones de libertad y amor.

Las filosofías educativas del pasado no recalcaron la existencia de la niñez como una entidad en si, esencial para la integridad de la vida humana, ni tampoco hablaron de la inusitada autoconstrucción del niño que la doctora Montessori había presenciado en sus salones de clases. Ella creía que la infancia no es meramente una etapa por la que se debe pasar en el camino hacia la edad adulta, sino que es “el otro polo de la humanidad”. Consideraba que el adulto dependía del niño, tanto como éste depende del adulto.

No debemos considerar al niño y al adulto como simples fases sucesivas de la vida. mas bien debemos verlos como dos formas diferentes de la vida humana que están teniendo lugar al mismo tiempo y ejerciendo la una sobre la otra una recíproca influencia.

En 1948, la doctora expresa su convicción que la Humanidad sólo puede esperar una solución de sus problemas más urgentes, como la paz la unidad, volviendo su atención y sus energías hacia el descubrimiento del niño y el desarrollo de las grandes potencialidades de la personalidad humana.