CEREMONIA

 

 

  Un pasaje de la película “La novicia rebelde” destacó en el Acto de Fin de Año 2013 del Colegio Yerpún. Un grupo de niñas del salón Pewen subió con almohadas al escenario, se acostaron a dormir hasta que una pieza musical, interpretada por Tamara Navarrete al teclado, comenzó a inundar el ambiente primaveral de la tarde quilpueína.
 

La melodía despertó a las pequeñas, se levantaron y comenzaron a bailar una vistosa coreografía que culminó, como era de esperar, con una animada guerra de almohadas y el aplauso de toda la comunidad yerpunina.

Ayudar al niño a actuar por sí mismo

 

“Debemos ayudar al niño a actuar por sí mismo, usar su propia voluntad, pensar por sí mismo; este es el arte de los que aspiran al servicio del espíritu. La alegría del maestro es acoger las manifestaciones del espíritu”, señaló el rector recordando las palabras escritas por la doctora Montessori.

En la misma tónica, don Luis Roldán reflexionó respecto a las condiciones especiales con las cuales se educa al alumnado de nuestra comunidad educativa. Resaltó el ambiente adecuado al desarrollo espiritual que caracteriza a nuestros centros de estudios, tanto en Quilpué como en Villa Alemana.

El acto prosiguió con el discurso de la directora del Colegio Yerpún, Victoria Rojas, quien reflexionó respecto al esfuerzo desarrollado con mucho éxito por el alumnado, el cuerpo de profesores y los padres durante todo el año 2013.

Reconocimientos

Durante la ceremonia, recibieron un recuerdo gráfico el alumnado de los salones: Ayelén, Koyam, Antillanca, Antumapu, Lonquimay y Pewén. Acto seguido, todos los alumnos del colegio interpretaron la canción “Que canten los niños”del cantautor

español, José Luis Perales, bajo la dirección de los profesores, Marión Acuña y Ricardo Velazco.

Terminada la presentación musical, se entregaron los premios “Rakíduam maipun” que en castellano significa “cultivar la inteligencia. Se trta de un reconocimiento a la constancia. Al trabajo incansable, al cariño por la labor bien hecha. Este año, las distinciones recayeron en:

  • Francisco Martínez Cancino, Salón de Antillanca.
  • Blanca Valderrama Freire, Salón de Lonquimay.
  • Amira Amín, salón Pewen.
  • Martín Reinoso Vega, Salón de Ayelén
  • Carolina Carrizo Ávalos, salón Koyam.
  • Benjamín Castro Navarrete, salón Antumapu.

Los compañeros de salón también realizaron un reconocimiento a los pares que durante el año supieron compartir y ayudar, a los alumnos más queridos, a quienes siempre respondieron con respeto. La distinción “Repû Wenûi” designa al compañero o compañera del camino porque es alguien con quién siempre queremos estar:

  • Oliver Leiva Araneda, Salón de Antillanca.
  • Alba León Kaupa, Salón de Lonquimay.
  • Tamara Navarrete, pewen salón.
  • Renata Gómez, Salón de Ayelén.
  • Samuel Ibacache Calderón, salón Koyam
  • Dante Olguín Oteiza, salón Antumapu.

Finalmente, se entregó la distinción “Menâ rakiduamn” (el que piensa bien) que distingue a quienes desarrollan el máximo esfuerzo y responden a todos los trabajos necesarios:

  • Constanza Cuellar Frei, Salón de Antillanca
  • Camila Albertsen Fuentes, Salón de Lonquimay
  • Bárbara Silva, salón Pewen
  • Benjamín Ramírez Bravo, Salón Ayelen
  • Martín Rengifo Rodríguez, salón Koyam
  • Camilo Arenas Caiceo, salón Antumapu

La ceremonia culminó con una canción de Navidad cantada por todos los asistentes y el deseo que 2014 nos traiga a toda la comunidad Montessori mucho éxito académico, superación y grandes satisfacciones.